Saltar al contenido principal
Biología del tratamiento del cáncerPublicado el 15 de octubre de 2026

Cómo la ciencia moderna diagnostica y trata el cáncer de pulmón

Desde el cribado con TC de baja dosis hasta las pruebas de EGFR, KRAS y PD-L1, cómo la biología guía ahora cada decisión terapéutica

Cómo la ciencia moderna diagnostica y trata el cáncer de pulmón
Investigación: Investigación clínica · Investigación epidemiológica · Investigación diagnóstica · Investigación terapéutica · Investigación pronóstica
Evidencia: Estudio de casos y controles · Ensayo controlado aleatorizado · Evidencia a nivel poblacional

Puntos clave

  • •El cáncer de pulmón es una de las principales causas de muerte por cáncer en todo el mundo, y el tabaquismo sigue siendo su principal factor de riesgo, además del mejor establecido.
  • •El cáncer de pulmón se divide en dos grupos biológicamente distintos, el cáncer de pulmón no microcítico (NSCLC) y el cáncer de pulmón microcítico (SCLC), que se tratan siguiendo vías separadas.
  • •Se ha demostrado que el cribado mediante TC de baja dosis reduce las muertes por cáncer de pulmón en personas fumadoras y exfumadoras de alto riesgo, aunque no es adecuado para todo el mundo.
  • •La estadificación TNM, que describe el tamaño del tumor, la afectación de los ganglios linfáticos y la diseminación, sigue siendo fundamental para determinar el pronóstico y elegir el tratamiento.
  • •Un subgrupo de tumores NSCLC presenta mutaciones de EGFR que predicen respuestas importantes a los inhibidores dirigidos de la tirosina cinasa, incluido el fármaco más reciente osimertinib, utilizado como tratamiento de primera línea.
  • •Las mutaciones KRAS G12C, que antes se consideraban imposibles de tratar con fármacos dirigidos, ahora pueden tratarse en el NSCLC con inhibidores diseñados específicamente para esa mutación.
  • •La expresión de PD-L1 ayuda a identificar qué tumores NSCLC tienen más probabilidades de beneficiarse del tratamiento con inhibidores de los puntos de control inmunitario, aunque la respuesta nunca está garantizada.
  • •Añadir inmunoterapia a la quimioterapia ha mejorado la supervivencia tanto en el NSCLC avanzado no escamoso como en el cáncer de pulmón microcítico en estadio extendido.

El cáncer de pulmón sigue siendo una de las principales causas de muerte por cáncer en todo el mundo y supera a la mayoría de los demás tipos de cáncer en el número de vidas que cobra cada año. Esta carga tiene una explicación histórica clara. El tabaquismo es el principal factor de riesgo, una relación que Richard Doll y Austin Bradford Hill establecieron por primera vez mediante un cuidadoso trabajo epidemiológico hace más de setenta años. Su estudio fue una de las primeras demostraciones de que un hábito personal común podía relacionarse estadísticamente con una enfermedad específica, y cambió la manera en que los investigadores conciben el riesgo de cáncer en términos más amplios.

El tabaquismo sigue siendo hoy el factor de riesgo predominante y mejor establecido, por lo que los programas de prevención y cribado continúan centrándose especialmente en las personas fumadoras y exfumadoras. Pero el cáncer de pulmón no es una sola enfermedad. Es una denominación que engloba varios cánceres biológicamente distintos, que se diagnostican, estadifican y tratan de maneras diferentes; comprender esas diferencias es fundamental para entender la atención moderna del cáncer de pulmón.

Dos enfermedades bajo un mismo nombre

Los médicos dividen el cáncer de pulmón en dos grandes categorías que se comportan de manera muy diferente. Aproximadamente ocho o nueve de cada diez casos son cáncer de pulmón no microcítico, o NSCLC, un grupo que incluye varios subtipos y que, por lo general, crece a un ritmo más moderado. Los casos restantes son cáncer de pulmón microcítico, o SCLC, que tiende a crecer rápidamente y a diseminarse pronto, a menudo antes de causar síntomas que la persona pueda notar.

Una comparación útil es la de dos tipos de incendio. El NSCLC se parece más a un incendio que, si se detecta a tiempo, en ocasiones todavía puede contenerse en una habitación. El SCLC se comporta más como un incendio que a menudo ya se ha extendido por el edificio cuando alguien percibe el olor del humo. Esta diferencia de comportamiento explica por qué ambos cánceres se abordan siguiendo vías terapéuticas casi completamente separadas, algo a lo que este artículo volverá más adelante.

Detección y localización de la enfermedad

Dado que el cáncer de pulmón temprano a menudo no causa síntomas, detectarlo antes de que se disemine es de enorme importancia. Un gran ensayo aleatorizado que evaluó el cribado mediante TC de baja dosis, que utiliza una dosis de radiación menor que una TC convencional, observó que el cribado de personas fumadoras y exfumadoras de alto riesgo reducía las muertes por cáncer de pulmón en comparación con no realizar cribado. Este hallazgo no significa que la TC de cribado sea adecuada para todo el mundo. Se aplica específicamente a las personas que cumplen criterios de riesgo definidos según la edad y los antecedentes de tabaquismo, una decisión que debe tomarse conjuntamente con un profesional sanitario y no de forma independiente.

Una vez localizado un tumor, los médicos necesitan saber hasta dónde se ha extendido antes de elegir una vía terapéutica. Esta es la función de la estadificación TNM, un sistema que describe el tamaño del tumor, si hay afectación de los ganglios linfáticos cercanos y si el cáncer ha alcanzado órganos distantes. Los criterios de estadificación validados guían ahora tanto el pronóstico como la elección del tratamiento en los distintos tipos de cáncer de pulmón. Un tumor pequeño y localizado detectado en una fase temprana puede tratarse de manera muy diferente a otro que ya se ha diseminado ampliamente, en cuyo caso son necesarios tratamientos que lleguen a todo el organismo. En este sentido, la estadificación funciona menos como una etiqueta y más como un mapa de todo lo que sigue.

Adaptar el tratamiento a la biología del tumor en el NSCLC

En el NSCLC, el tratamiento depende cada vez más del perfil molecular del tumor, y no solo de su tamaño y localización. Una proporción significativa de los tumores NSCLC presenta una mutación en un gen llamado EGFR, que normalmente ayuda a la célula a recibir señales que le indican cuándo crecer. La versión mutada queda atascada en la posición de «crecer». Los fármacos conocidos como inhibidores de la tirosina cinasa, o TKI, están diseñados para bloquear esa señal atascada, y los tumores que presentan estas mutaciones específicas tienden a responder a los TKI de una manera que, por lo general, no lo hacen otros tumores NSCLC. Esta relación, descubierta en 2004, sigue siendo uno de los ejemplos más claros en oncología de cómo adaptar un fármaco a la biología subyacente de un tumor en lugar de a su localización.

Entre los fármacos dirigidos contra EGFR, una opción más reciente llamada osimertinib ha mostrado mejores resultados como tratamiento inicial que los inhibidores de EGFR de generaciones anteriores, según demostró un ensayo aleatorizado que comparó directamente ambos enfoques. Esto no significa que todas las personas con una mutación de EGFR reciban un tratamiento idéntico; el subtipo específico de mutación, los tratamientos previos y otros factores clínicos influyen en la decisión.

Un segundo gen, KRAS, está alterado en muchos tumores NSCLC, pero durante décadas se consideró que su proteína mutada tenía una superficie demasiado lisa para que cualquier fármaco pudiera unirse a ella. Una versión concreta de esta mutación, denominada KRAS G12C, resultó tener un pequeño bolsillo que los químicos finalmente pudieron aprovechar. Desde entonces, los ensayos clínicos han demostrado que los fármacos diseñados específicamente para esta mutación pueden reducir el tamaño de los tumores que la presentan. El intervalo entre la primera identificación de las mutaciones de KRAS en el cáncer y la producción de un fármaco capaz de actuar sobre ellas se prolongó durante décadas, un recordatorio de que no todo descubrimiento genético se traduce rápidamente en un tratamiento.

Aprovechar el sistema inmunitario

No todos los tumores NSCLC están definidos por un único gen de crecimiento defectuoso. Muchos evaden el sistema inmunitario mediante un mecanismo diferente: muestran en su superficie una proteína llamada PD-L1, que indica a las células inmunitarias cercanas que se retiren. Los inhibidores de los puntos de control inmunitario son fármacos diseñados para bloquear esa señal y permitir que las células inmunitarias reconozcan y ataquen el tumor. La evidencia de los ensayos muestra que los tumores con niveles altos de PD-L1 tienden a responder mejor a estos fármacos que los tumores con niveles bajos o indetectables, por lo que la determinación de PD-L1 se ha convertido en un paso habitual para planificar el tratamiento del NSCLC avanzado. Un resultado alto aumenta la probabilidad de beneficio, pero no lo garantiza, y algunos tumores con poca PD-L1 detectable todavía responden a la inmunoterapia por razones que aún no se comprenden por completo.

En muchas personas con NSCLC avanzado no escamoso cuyos tumores carecen de una mutación tratable, se ha demostrado que añadir inmunoterapia a la quimioterapia convencional prolonga la supervivencia en comparación con administrar únicamente quimioterapia. Esta combinación se ha convertido en un punto de partida habitual para los tumores sin una mutación de EGFR, una mutación KRAS G12C u otra alteración similar tratable.

Cáncer de pulmón microcítico: una estrategia diferente

Históricamente, el SCLC ha sido más difícil de tratar que el NSCLC, principalmente porque crece y se disemina con tanta rapidez que a menudo ya está avanzado cuando se detecta. Durante años, la quimioterapia sola fue el tratamiento convencional para la enfermedad en estadio extendido, con una mejora limitada a largo plazo. Más recientemente, se ha demostrado que añadir inmunoterapia a la quimioterapia prolonga la supervivencia en el SCLC en estadio extendido en comparación con la quimioterapia sola, lo que representa uno de los primeros avances terapéuticos importantes para este tipo de cáncer en años. No ha cerrado la brecha con los resultados del NSCLC, pero ha cambiado lo que se considera el tratamiento convencional de primera línea para esta enfermedad.

Lo que la evidencia determina y lo que no

En conjunto, las dos últimas décadas han transformado el cáncer de pulmón: ha pasado de ser una sola enfermedad tratada de una única manera a ser un conjunto de cánceres definidos biológicamente, cada uno de ellos asociado, cuando es posible, a un tratamiento diseñado para sus factores impulsores específicos. La estadificación sigue siendo la base de toda decisión terapéutica, el cribado solo ayuda a la población específica en la que se evaluó, y los biomarcadores como EGFR, KRAS G12C y PD-L1 siguen describiendo probabilidades de beneficio, no certezas.

Muchos tumores NSCLC no presentan ninguna de estas alteraciones actualmente tratables, y el SCLC todavía carece del tipo de precisión guiada por biomarcadores que ahora está disponible en el NSCLC. Qué pacientes responderán a un fármaco dirigido o a una inmunoterapia determinados, y durante cuánto tiempo, sigue siendo un área activa de investigación, no una cuestión resuelta. En cualquier persona diagnosticada de cáncer de pulmón, estos hallazgos describen evidencia a nivel poblacional; trasladarlos a un plan terapéutico concreto depende de una evaluación completa por parte de un equipo de oncología.

Preguntas frecuentes

Referencias

  1. Hyuna Sung, Jacques Ferlay, Rebecca L. Siegel, Mathieu Laversanne, Isabelle Soerjomataram, Ahmedin Jemal, Freddie Bray (2021). Global Cancer Statistics 2020: GLOBOCAN Estimates of Incidence and Mortality Worldwide for 36 Cancers in 185 Countries
  2. Richard Doll, A. Bradford Hill (1950). Smoking and Carcinoma of the Lung
  3. Harry J. de Koning, Carlijn M. van der Aalst, Pim A. de Jong, Ernst T. Scholten, Kristiaan Nackaerts, Marjolein A. Heuvelmans, Jan-Willem J. Lammers, Carla Weenink, Uraujh Yousaf-Khan, Nanda Horeweg, Susan van ’t Westeinde, Mathias Prokop, Willem P. Mali, Firdaus A.A. Mohamed Hoesein, Peter M.A. van Ooijen, Joachim G.J.V. Aerts, Michael A. den Bakker, Erik Thunnissen, Johny Verschakelen, Rozemarijn Vliegenthart, Joan E. Walter, Kevin ten Haaf, Harry J.M. Groen, Matthijs Oudkerk (2020). Reduced Lung-Cancer Mortality with Volume CT Screening in a Randomized Trial
  4. J. Guillermo Paez, Pasi A. Jänne, Jeffrey C. Lee, Sean Tracy, Heidi Greulich, Stacey Gabriel, Paula Herman, Frederic J. Kaye, Neal Lindeman, Titus J. Boggon, Katsuhiko Naoki, Hidefumi Sasaki, Yoshitaka Fujii, Michael J. Eck, William R. Sellers, Bruce E. Johnson, Matthew Meyerson (2004). EGFR Mutations in Lung Cancer: Correlation with Clinical Response to Gefitinib Therapy
  5. Pasi A. Jänne, Gregory J. Riely, Shirish M. Gadgeel, Rebecca S. Heist, Sai-Hong I. Ou, Jose M. Pacheco, Melissa L. Johnson, Joshua K. Sabari, Konstantinos Leventakos, Edwin Yau, Lyudmila Bazhenova, Marcelo V. Negrao, Nathan A. Pennell, Jun Zhang, Kenna Anderes, Hirak Der-Torossian, Thian Kheoh, Karen Velastegui, Xiaohong Yan, James G. Christensen, Richard C. Chao, Alexander I. Spira (2022). Adagrasib in Non–Small-Cell Lung Cancer Harboring a KRAS G12C Mutation
  6. Martin Reck, Delvys Rodríguez-Abreu, Andrew G. Robinson, Rina Hui, Tibor Csőszi, Andrea Fülöp, Maya Gottfried, Nir Peled, Ali Tafreshi, Sinead Cuffe, Mary O’Brien, Suman Rao, Katsuyuki Hotta, Melanie A. Leiby, Gregory M. Lubiniecki, Yue Shentu, Reshma Rangwala, Julie R. Brahmer (2016). Pembrolizumab versus Chemotherapy for PD-L1–Positive Non–Small-Cell Lung Cancer
  7. Hossein Borghaei, Luis Paz-Ares, Leora Horn, David R. Spigel, Martin Steins, Neal E. Ready, Laura Q. Chow, Everett E. Vokes, Enriqueta Felip, Esther Holgado, Fabrice Barlesi, Martin Kohlhäufl, Oscar Arrieta, Marco Angelo Burgio, Jérôme Fayette, Hervé Lena, Elena Poddubskaya, David E. Gerber, Scott N. Gettinger, Charles M. Rudin, Naiyer Rizvi, Lucio Crinò, George R. Blumenschein, Scott J. Antonia, Cécile Dorange, Christopher T. Harbison, Friedrich Graf Finckenstein, Julie R. Brahmer (2015). Nivolumab versus Docetaxel in Advanced Nonsquamous Non–Small-Cell Lung Cancer
  8. Jean-Charles Soria, Yuichiro Ohe, Johan Vansteenkiste, Thanyanan Reungwetwattana, Busyamas Chewaskulyong, Ki Hyeong Lee, Arunee Dechaphunkul, Fumio Imamura, Naoyuki Nogami, Takayasu Kurata, Isamu Okamoto, Caicun Zhou, Byoung Chul Cho, Ying Cheng, Eun Kyung Cho, Pei Jye Voon, David Planchard, Wu-Chou Su, Jhanelle E. Gray, Siow-Ming Lee, Rachel Hodge, Marcelo Marotti, Yuri Rukazenkov, Suresh S. Ramalingam (2018). Osimertinib in Untreated EGFR -Mutated Advanced Non–Small-Cell Lung Cancer
  9. Leora Horn, Aaron S. Mansfield, Aleksandra Szczęsna, Libor Havel, Maciej Krzakowski, Maximilian J. Hochmair, Florian Huemer, György Losonczy, Melissa L. Johnson, Makoto Nishio, Martin Reck, Tony Mok, Sivuonthanh Lam, David S. Shames, Juan Liu, Beiying Ding, Ariel Lopez-Chavez, Fairooz Kabbinavar, Wei Lin, Alan Sandler, Stephen V. Liu (2018). First-Line Atezolizumab plus Chemotherapy in Extensive-Stage Small-Cell Lung Cancer
  10. Peter Goldstraw, Kari Chansky, John Crowley, Ramon Rami-Porta, Hisao Asamura, Wilfried E.E. Eberhardt, Andrew G. Nicholson, Patti Groome, Alan Mitchell, Vanessa Bolejack, Peter Goldstraw, Ramón Rami-Porta, Hisao Asamura, David Ball, David G. Beer, Ricardo Beyruti, Vanessa Bolejack, Kari Chansky, John Crowley, Frank Detterbeck, Wilfried Ernst Erich Eberhardt, John Edwards, Françoise Galateau-Sallé, Dorothy Giroux, Fergus Gleeson, Patti Groome, James Huang, Catherine Kennedy, Jhingook Kim, Young Tae Kim, Laura Kingsbury, Haruhiko Kondo, Mark Krasnik, Kaoru Kubota, Antoon Lerut, Gustavo Lyons, Mirella Marino, Edith M. Marom, Jan van Meerbeeck, Alan Mitchell, Takashi Nakano, Andrew G. Nicholson, Anna Nowak, Michael Peake, Thomas Rice, Kenneth Rosenzweig, Enrico Ruffini, Valerie Rusch, Nagahiro Saijo, Paul Van Schil, Jean-Paul Sculier, Lynn Shemanski, Kelly Stratton, Kenji Suzuki, Yuji Tachimori, Charles F. Thomas, William Travis, Ming S. Tsao, Andrew Turrisi, Johan Vansteenkiste, Hirokazu Watanabe, Yi-Long Wu, Paul Baas, Jeremy Erasmus, Seiki Hasegawa, Kouki Inai, Kemp Kernstine, Hedy Kindler, Lee Krug, Kristiaan Nackaerts, Harvey Pass, David Rice, Conrad Falkson, Pier Luigi Filosso, Giuseppe Giaccone, Kazuya Kondo, Marco Lucchi, Meinoshin Okumura, Eugene Blackstone, F. Abad Cavaco, E. Ansótegui Barrera, J. Abal Arca, I. Parente Lamelas, A. Arnau Obrer, R. Guijarro Jorge, D. Ball, G.K. Bascom, A.I. Blanco Orozco, M.A. González Castro, M.G. Blum, D. Chimondeguy, V. Cvijanovic, S. Defranchi, B. de Olaiz Navarro, I. Escobar Campuzano, I. Macía Vidueira, E. Fernández Araujo, F. Andreo García, K.M. Fong, G. Francisco Corral, S. Cerezo González, J. Freixinet Gilart, L. García Arangüena, S. García Barajas, P. Girard, T. Goksel, M.T. González Budiño, G. González Casaurrán, J.A. Gullón Blanco, J. Hernández Hernández, H. Hernández Rodríguez, J. Herrero Collantes, M. Iglesias Heras, J.M. Izquierdo Elena, E. Jakobsen, S. Kostas, P. León Atance, A. Núñez Ares, M. Liao, M. Losanovscky, G. Lyons, R. Magaroles, L. De Esteban Júlvez, M. Mariñán Gorospe, B. McCaughan, C. Kennedy, R. Melchor Íñiguez, L. Miravet Sorribes, S. Naranjo Gozalo, C. Álvarez de Arriba, M. Núñez Delgado, J. Padilla Alarcón, J.C. Peñalver Cuesta, J.S. Park, H. Pass, M.J. Pavón Fernández, M. Rosenberg, E. Ruffini, V. Rusch, J. Sánchez de Cos Escuín, A. Saura Vinuesa, M. Serra Mitjans, T.E. Strand, D. Subotic, S. Swisher, R. Terra, C. Thomas, K. Tournoy, P. Van Schil, M. Velasquez, Y.L. Wu, K. Yokoi (2016). The IASLC Lung Cancer Staging Project: Proposals for Revision of the TNM Stage Groupings in the Forthcoming (Eighth) Edition of the TNM Classification for Lung Cancer

Revisión del equipo: Este artículo ha sido revisado por Canceria Research Team

¿Te ha resultado útil este artículo?

Artículos relacionados

Diagnóstico y tratamiento del cáncer de pulmón: lo que muestra la ciencia | Canceria